EL
CASO DE LA ATLETA YÈSSICA QUISPE
Por
Jorge Vásquez Haya
Periodista
e historiador deportivo
Seguimos
la actividad del deporte nacional desde los años treinta, y en todo ese tiempo
nunca vimos que un o una deportista hiciese un desaire a los dirigentes que
rigen el deporte en el país, que la iban a homenajear por haber sido la atleta
del año 2004, y su reciente triunfo en el Sudamericano de Cross Country en
Uruguay. Que se agrava más si consideramos su condición de juvenil, y con
justificaciones que no resisten el menor análisis. Por todo ello, la Federación
debió haberla castigado sin esperar tres meses, pues la disciplina es la base
de todo, sin consideraciones de sus grandes proyecciones para el atletismo
nacional.
Hasta
ahora no nos explicamos su actitud; abandona en forma intempestiva la Videna, no
cumple con el examen médico exigido, no se apersona a la Federación para su
descargo y se autoexcluye de la delegación al Mundial de París, hay que tener
en cuenta que siendo menor de edad está bajo la responsabilidad de la Federación,
pues esta es la responsable de cualquier cosa que le hubiese pasado por no
conocer bien la ciudad.
Sin
embargo un miembro de la directiva se apersonó a Arequipa, al Centro de Alto
Rendimiento para conversar con ella, en lugar de ser al revés, y sin que se
conozca en forma oficial que dijo. Recién a los tres meses la entidad hizo lo
que debiera.
Para
quien esto escribe, todo está en su negativa a hacerse el examen de cromosomas
o femeneidad, cosa corriente en todas las deportistas que compiten
internacionalmente. Lo que por supuesto da lugar a toda clase de suposiciones en
desmedro de ella misma.
Nos
llama mucho la atención que su entrenador y tutor, el cubano Julio Pérez que
dirige el Centro de Alto Rendimiento del Perú en Arequipa no haya dicho esta
boca es mía, y mas bien cuando ha querido ser entrevistado por la revista
"Atletismo Peruano" no quiso hablar llegando al extremo de asumir una
aptitud a la defensiva y ¡amenazante!, lo que hizo recordar la del brasileño
Autuori, entrenador de fútbol de no hablar durante varios meses, mas si
consideramos que la entidad que dirige le corresponde al IPD cuyos miembros
fueron los desairados. Èl es un empleado del Instituto Peruano del Deporte, y
los miembros de la Federación de Atletismo de la que dependía su pupila se
merecen respeto y por lo menos una aclaración como tutor sobre todo.
Para
finalizar, contaremos un hecho que ocurrió en el atletismo mundial años atrás.
La polaca Stella Walaziewicz, una de las mejores sprinter de la época se
clasificó campeona olímpica en Los Àngeles en 1932 en cien metros, y cuatro años
después sub campeona en Berlin, así como campeona de Europa en 1938. Retirada
y nacionalizada americana y residente en ese país, treinta años después
concurre a un Supermercado donde en un asalto se produce una balacera, cayéndole
a Stella un tiro mortal. Llevada a la Morgue los médicos descubrieron con gran
sorpresa que en lugar de mujer poseía un miembro viril. Enterada de ello, la
canadiense Hilda Strike reclamó su medalla de oro. ¡Nos olvidábamos, Stella
no era agraciada!.
Zhejumigudeportes - Edición VIII - Año II - Julio 2005